Raisa Díaz – Proveedor – Letra

Eres, eres mi proveedor.
No temeré, eres mi buen pastor.
A ti no se te escapa nada de mí,
conoces bien mi necesidad
y a tu tiempo sé que tú me suplirás.
No condicionaré mi adoración a mi situación,
te adoro por quién eres, te adoro por quién eres.
No es por la bendición, mi adoración no es por lo que ofreces,
es que yo sé quién eres, te adoro por quién eres.
Eres mi proveedor, no temeré.
Si eres mi buen pastor,
a ti no se te escapa nada de mí.
Conoces bien mi necesidad
y a tu tiempo sé que tú me suplirás.
No condicionaré mi adoración a mi situación,
te adoro por quién eres, te adoro por quién eres.
No es por la bendición, mi adoración no es por lo que ofreces,
es que yo sé quién eres, te adoro por quién eres.
No son los panes, no son los peces.
Yo sé quién eres, yo sé quién eres,
yo sé quién eres, yo sé quién eres.
No necesito nada más, no necesito nada más,
no necesito nada más, tu nombre lo dice todo.
No condicionaré mi adoración a mi situación,
te adoro por quién eres, te adoro por quién eres.
No es por la bendición, mi adoración no es por lo que ofreces,
es que yo sé quién eres, te adoro por quién eres.
Y aunque la higuera no florezca
y aunque falte el producto del olivo,
yo me alegraré en Él.
Aunque me falte todo, yo me voy a alegrar,
aunque no tenga nada en mi casa, yo me voy a alegrar.
¡Amén! ¡Aleluya!
Yo me voy a alegrar y voy a confiar
en aquel que me dio la promesa.
Mi mejor alabanza es en aquel día
que no tengo ningún recurso,
no tengo a dónde ir, no tengo qué puerta tocar,
pero queda una intención de adorar todavía.
De ahí sale mi mayor alabanza
y el Señor se para de su trono a escuchar mi clamor,
porque hay alguien ahí que le está adorando,
que en vez de estar llorando, en vez de estarse quejando,
le está adorando.
No necesito nada más,
tu nombre lo dice todo.
Yo no necesito nada cuando estoy con Él,
porque Él lo llena todo.
La canción «Proveedor» de Raisa Díaz es un canto de adoración cristiana que explora temas centrales como la fidelidad divina, la confianza incondicional en Dios como «buen pastor» y la importancia de adorar por quien Él es, más allá de las circunstancias o bendiciones recibidas; además, utiliza referencias bíblicas como la del libro de Habacuc para enfatizar la alegría y la fe en momentos de escasez, culminando en la idea de que la alabanza más genuina nace precisamente en las situaciones de mayor adversidad, cuando el creyente elige honrar a Dios a pesar de la falta de recursos.

