Musiko – Que bonito saber – Letra

Abro mi ventana
Veo el sol brillante
Dios te doy las gracias por ser bueno otra vez
Si estoy respirando
Pues fue por esa cruz
Y en mi corazón no cabe tanta gratitud
Qué bonito saber que me amas tal y como soy
Qué bonito saber que guardas cada paso que doy
Qué bonito saber que tu gracia, Dios, no me soltará
Qué bonito saber que para siempre tú eres fiel
Ay, qué bonito saber que tu amor me rescató
Cuando me sentía solo, a mi lado se quedó
Nunca tarde, siempre estás a tiempo
Cambiando en gozo mi lamento
Eres luz en la oscuridad
La paz entre la tormenta
La fuerza que me sustenta
Qué bonito saber que me amas tal y como soy
Qué bonito saber que guardas cada paso que doy
Qué bonito saber que tu gracia, Dios, no me soltará
Qué bonito saber que para siempre tú eres fiel
Abro mi ventana
Veo el sol brillante
Dios te doy las gracias por ser bueno otra vez
Si estoy respirando
Pues fue por esa cruz
Y en mi corazón no cabe tanta gratitud
Qué bonito saber que me amas tal y como soy
Qué bonito saber que guardas cada paso que doy
Qué bonito saber que tu gracia, Dios, no me soltará
Qué bonito saber que para siempre tú eres fiel
Hey, qué bonito saber que tenemos un Dios en el cielo que nos cuida, que nos provee y que nos dio la salvación
Yo soy Musiko, me dicen Billy
La canción «Qué Bonito Saber» de Musiko es una pieza de música cristiana centrada en la gratitud, la fe y la esperanza. El mensaje principal se basa en los siguientes puntos:
Fidelidad incondicional: Se describe a Dios como una luz en la oscuridad y la fuerza que sostiene al creyente, reafirmando la constancia y la protección de su providencia.
Agradecimiento diario: El artista expresa su gratitud al despertar por un nuevo día y por el regalo de la vida, reconociendo el significado espiritual del sacrificio en la cruz.
Seguridad en Dios: La letra resalta la paz que siente al saberse amado incondicionalmente por Dios, confiando en que Él guía cada uno de sus pasos y nunca lo abandona.
Consuelo y redención: Musiko reflexiona sobre cómo el amor divino lo rescató en momentos de soledad, transformando su tristeza en gozo y actuando como un refugio en medio de las dificultades.


