Miel San Marcos – Mi sanador – Letra

Por tus llagas yo soy sano
Por tu sangre, yo soy limpio, Dios
Eres mi sanador
De las cenizas me levantaste
De tinieblas me rescataste, Dios
Eres mi sanador
Por tu muerte tengo vida
Moraré contigo para siempre
Eres mi sanador, mi libertador
Venciste en esa cruz
Mi victoria está en ti
Oh
De las cenizas me levantaste
De tinieblas me rescataste, Dios
Eres mi sanador
Por tu muerte tengo vida
Moraré contigo para siempre
Eres mi sanador, mi libertador
Venciste en esa cruz
Mi victoria está en ti
Oh
Eres mi sanador
Eres mi redentor
Ganaste tú por mí
Seguro estoy en ti
Jesús
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Solo en ti, mi sanador
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Solo en ti
Eres mi sanador, mi libertador
Venciste en esa cruz
Mi victoria está en ti
Oh
Eres mi sanador
Eres mi redentor
Ganaste tú por mí
Seguro estoy en ti
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Solo en ti, mi sanador
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Solo en ti, mi sanador
(instrumental)
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Solo en ti, mi sanador
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Solo en ti, mi sanador
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Solo en ti, mi sanador
La mano sanadora del todopoderoso está aquí
Él te sana, él te hace libre
Proféticamente extiende la mano al que tienes al lado
Señor, declaramos sanidad por tus llagas
Somos sanos por tus heridas
Por tu sangre hoy somos limpios
Ordenamos que toda enfermedad se vaya en el nombre de Cristo Jesús
Ordenamos que toda lepra que es tipo del pecado, tipo de ataduras, tipo de maldiciones, ordenamos que hoy se vaya en el nombre de Jesús
Somos una generación limpia
Somos una generación que le pertenece a la sangre de Cristo
No le pertenecemos al pecado
No le pertenecemos a ninguna enfermedad
Le pertenecemos a la sangre del cordero de Dios
Somos libres
Somos libres
Yo quiero que estos segundos tú declares sanidad sobre tu casa, sanidad sobre tus hijos, sanidad sobre esos jóvenes que tal vez hoy están heridos, que tal vez le fallaron a Dios, que tal vez se sienten fracasados
Tal vez aquellos jóvenes que nadie da nada por ellos
Hay alguien que lo dio todo por ti
Se llama Cristo Jesús
Hay perdón, hay sanidad, hay restauración en el nombre que es sobre todo nombre.
Hoy eres sano, hoy eres libre
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Solo en ti, mi sanador
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Solo en ti, mi sanador
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Mi confianza está solo en ti
Solo en ti, mi sanador
La canción «Mi Sanador» de Miel San Marcos es una alabanza centrada en la fe cristiana y el agradecimiento por la obra de redención de Jesucristo. Aquí te explico el significado de su letra en párrafos simples:
El llamado a la libertad: En la parte final, la canción se convierte en una oración de ministración. En este espacio se declara proféticamente libertad sobre enfermedades, ataduras y sentimientos de fracaso, recordando a las personas, especialmente a los jóvenes, que el sacrificio de Cristo es suficiente para traer sanidad, perdón y restauración a sus vidas y a sus familias.
La base de la sanidad: La letra reconoce que, a través del sacrificio de Jesús —específicamente sus llagas y su sangre—, el creyente recibe sanidad espiritual y limpieza del pecado. Se resalta a Dios como aquel que restaura la vida de las personas, sacándolas de las «cenizas» y de las «tinieblas» para ofrecerles una nueva esperanza.
La victoria sobre la muerte: Se hace referencia a la muerte y resurrección de Jesús como la fuente de vida eterna. El mensaje central es que, gracias a lo sucedido en la cruz, el creyente posee la seguridad de una relación eterna con Dios y la garantía de victoria frente a cualquier dificultad o adversidad.
La confianza absoluta: El estribillo principal, «Mi confianza está solo en ti», subraya que ante cualquier circunstancia, enfermedad o lucha personal, la fe del creyente debe permanecer firme y puesta únicamente en Dios, quien es el único capaz de restaurar y sanar.

